Aprender a hacer journaling no es aprender algo técnico. No es dominar un método complejo ni seguir una estructura rígida. Es algo más sencillo que todo eso: entender cómo usar la escritura para aclararte cuando lo necesitas.

La mayoría de personas no empieza un diario porque quiera escribir mejor. Empieza porque siente que algo se le está mezclando por dentro. Porque pensar no basta. Porque hablar no termina de ordenar lo que pasa.

Y escribir, cuando se hace con intención, sí ordena.

Este curso está pensado para eso. Para que puedas empezar desde cero sin sentir que tienes que hacerlo perfecto. Para que entiendas qué es realmente el journaling, cómo funciona y cómo integrarlo en tu día a día sin convertirlo en una obligación más.

No es un reto.
No es un sistema cerrado.

Es una guía práctica para que el diario tenga sentido en tu vida real.

Qué encontrarás en este curso de journaling

El curso está organizado como un recorrido. Empieza por lo más básico —por qué escribir y qué es realmente un diario personal— y avanza hacia aspectos más prácticos: cómo empezar, qué escribir, cómo mantenerlo en el tiempo y cómo profundizar cuando ya llevas semanas o meses escribiendo.

No se trata solo de llenar páginas. Se trata de entender qué estás haciendo cuando escribes y por qué eso puede ayudarte.

Primero trabajamos el origen. La necesidad de aclararte. Después bajamos a lo concreto: elegir formato, decidir cuándo escribir, saber cuánto tiempo dedicar sin agobiarte. Más adelante entramos en lo importante: qué escribir cuando no sabes por dónde empezar y cómo utilizar el diario según lo que estés viviendo.

También abordamos algo que casi nadie explica: los bloqueos, el abandono, la sensación de no avanzar, la vergüenza al releer. Porque todo eso forma parte del proceso.

No es un curso para hacerlo del tirón. Es un mapa al que puedes volver cuando lo necesites.

A continuación puedes ver el temario y acceder a las diferentes secciones.

MÓDULO I — Por qué empezar un diario personal

En este primer módulo hablamos del origen. De qué lleva a una persona a empezar un diario y qué puede esperar realmente de él. No desde la promesa, sino desde la experiencia real.

1. Por qué escribimos: cuando necesitamos escucharnos de verdad
Entender que el diario no nace de la disciplina, sino de la necesidad de aclararnos cuando por dentro hay demasiadas cosas mezcladas. A veces pensar no es suficiente y hablar tampoco. Escribir se convierte en una forma más precisa de escucharte.

2. Qué es el journaling y para qué sirve realmente
Explicar de forma clara qué es llevar un diario personal y desmontar ideas equivocadas sobre lo que debería ser. No es literatura ni un ejercicio perfecto. Es un espacio privado para ordenar lo que piensas y sientes.

3. Diferencia entre escribir por escribir y llevar un diario consciente
No es lo mismo apuntar cosas sueltas que usar la escritura como herramienta personal. El diario tiene intención, aunque sea flexible. Escribir con conciencia cambia la profundidad de lo que aparece.

4. Beneficios reales de escribir un diario personal
Sin exagerar, ver qué cambia cuando uno se escribe con honestidad durante un tiempo. Más claridad, menos acumulación mental. Pequeños cambios que se notan en cómo afrontas el día.

5. Qué cambia cuando te escribes a ti mismo cada día
Reflexionar sobre el efecto acumulativo del hábito. No es una página aislada, es el conjunto de todas. Con el tiempo, tu forma de pensar se vuelve más ordenada.

6. Miedos habituales antes de empezar un diario
Vergüenza, miedo a no saber escribir, miedo a que lo lean. También la duda de si servirá para algo. Nombrar estos miedos ayuda a que no te frenen.

7. Expectativas irreales sobre el journaling
Lo que no deberías esperar de un diario para no frustrarte. No va a resolver problemas por sí solo. Es una herramienta que acompaña, no que sustituye decisiones.

8. Qué no va a hacer un diario por ti
Ser claro desde el principio: el diario ayuda, pero no resuelve la vida. No evita conversaciones necesarias ni pasos incómodos. Aporta claridad, pero la acción depende de ti.

MÓDULO II — Cómo empezar un diario desde cero

Aquí bajamos a lo práctico. Cómo empezar sin complicarlo y sin convertirlo en un proyecto imposible de mantener.

9. Cómo empezar un diario personal paso a paso
Una guía sencilla para no quedarse bloqueado el primer día. Desde elegir el momento hasta escribir las primeras líneas. Empezar sin presión es más importante que hacerlo perfecto.

10. Elegir cuaderno o formato digital: ventajas y diferencias
Reflexionar sobre qué encaja mejor según la persona. No todos pensamos igual escribiendo a mano que en pantalla. Lo importante es elegir lo que te resulte natural.

11. Escribir a mano o en ordenador: qué cambia realmente
Ver cómo influye el formato en la forma de pensar. La escritura manual suele ser más pausada. El teclado puede facilitar la fluidez.

12. Diario libre o con estructura: cómo decidirlo
Diferencias entre escribir sin guion o con preguntas. Algunas personas necesitan orientación. Otras prefieren empezar desde cero cada día.

13. Cuándo escribir en tu diario: mañana, noche o cuando lo necesites
No hay una única forma válida, pero sí conviene entender qué encaja mejor contigo. La mañana aclara ideas. La noche ayuda a cerrar el día.

14. Cuánto tiempo dedicar al journaling sin agobiarse
Evitar convertir el diario en una obligación. No necesitas largas sesiones para que funcione. La constancia suele ser más importante que la duración.

15. Qué escribir el primer día en tu diario
Ideas concretas para romper la página en blanco. Puedes empezar por cómo te sientes o por qué quieres escribir. Lo importante es comenzar sin exigencia.

16. Cómo evitar abandonar el diario en las primeras semanas
Pequeñas estrategias para que el hábito no se diluya. Ajustar expectativas ayuda mucho. También mantener el proceso sencillo.

MÓDULO III — Qué escribir en un diario personal

Este módulo responde a la pregunta que todo el mundo se hace: ¿y ahora qué pongo?

17. Cómo escribir sobre lo que sientes hoy
Empezar por lo más sencillo: el estado emocional del momento. Poner nombre a lo que sientes ya es un primer paso. No hace falta explicarlo todo, basta con reconocerlo.

18. Cómo escribir sobre tu día sin que sea solo un resumen
Ir más allá de contar lo que pasó y entrar en cómo lo viviste. El diario no es una agenda detallada. Es una forma de entender tu reacción ante lo que ocurrió.

19. Escribir preocupaciones para verlas con claridad
Sacar lo que ronda la cabeza y ponerlo en orden. Cuando lo ves escrito, pierde parte de su intensidad. A veces la preocupación cambia solo por estar fuera de ti.

20. Escribir lo que no te atreves a decir en voz alta
El diario como espacio seguro para decir la verdad. Aquí no necesitas quedar bien con nadie. Puedes ser directo contigo mismo.

21. Escribir ilusiones y objetivos sin presión
Hablar de lo que te gustaría hacer sin convertirlo en obligación. El diario no es una lista de metas impuestas. Es un espacio para explorar lo que te mueve.

22. Escribir decisiones pendientes para aclararte
Usar el papel como ayuda antes de dar un paso importante. Enumerar opciones y dudas ordena la cabeza. Muchas decisiones se aclaran mientras escribes.

23. Escribir conversaciones que se quedaron a medias
Volver a situaciones que siguen dando vueltas. Escribir lo que no dijiste ayuda a cerrar mentalmente. A veces no necesitas más que eso.

24. Escribir recuerdos que aún influyen en ti
Explorar experiencias pasadas que siguen presentes. No para recrearte en ellas, sino para entender su impacto. El papel da perspectiva.

25. Escribir dudas cuando no tienes respuestas
Aceptar la incertidumbre y ordenarla por escrito. No todo se resuelve en el momento. Pero escribir las dudas evita que se mezclen entre sí.

26. Qué hacer cuando no sabes qué escribir en tu diario
Cómo empezar incluso cuando parece que no hay nada que contar. Puedes escribir precisamente eso. Desde ahí casi siempre aparece algo.

MÓDULO IV — Cómo funcionan los distintos enfoques de journaling

Aquí no hablamos de “Diario de…”, sino de enfoques o formas de utilizar el diario.

27. Cómo utilizar el diario para gestionar emociones
Un enfoque centrado en entender lo que sientes sin intentar corregirlo. Escribir para observar, no para juzgar. La emoción cambia cuando la miras con calma.

28. Cómo usar el journaling para descargar la mente
Escribir para vaciar pensamientos repetitivos. Cuando la cabeza no para, el papel puede hacer de filtro. No todo merece seguir girando.

29. Cómo funciona un diario para tomar decisiones
Estructurar ideas antes de elegir. Poner por escrito opciones y consecuencias aporta claridad. Lo que estaba difuso se concreta.

30. Cómo aplicar el journaling al autoconocimiento
Detectar patrones y formas de actuar. Ver qué se repite en tu forma de pensar o reaccionar. El diario actúa como espejo.

31. Cómo utilizar un diario para hacer seguimiento personal
Revisar avances y cambios sin obsesionarse. Observar evolución en pensamientos y hábitos. No se trata de medirlo todo, sino de notar el proceso.

32. Cómo escribir para crear hábitos con más conciencia
Apoyar procesos de cambio desde la escritura. Reflexionar sobre por qué quieres modificar algo. El diario ayuda a no actuar en automático.

33. Cómo practicar la gratitud sin caer en frases vacías
Evitar la lista automática y buscar algo real. No escribir por cumplir, sino porque lo sientes. La gratitud funciona cuando es concreta.

34. Cómo usar preguntas dentro del diario para profundizar
Plantear cuestiones que inviten a pensar sin forzarse. Una buena pregunta abre más que una respuesta rápida. El diario es un buen lugar para explorarlas.

35. Cómo escribir cartas dentro de tu diario
Expresar lo que quedó pendiente, aunque no se envíe. Dirigirte a alguien concreto aclara ideas. A veces escribir la carta es suficiente.

36. Cómo hacer una revisión semanal en tu diario
Mirar lo escrito para entender mejor la semana. Detectar momentos clave o repeticiones. La revisión convierte la escritura en aprendizaje.

37. Cómo escribir en momentos difíciles sin bloquearte
Afrontar crisis desde el papel sin dramatizar. Empezar por lo básico cuando todo parece desordenado. Escribir poco también cuenta.

38. Cómo usar el journaling para crecer sin autoengaño
Evitar convertir el diario en un lugar donde solo te justificas. Ser honesto incluso cuando incomoda. El crecimiento empieza ahí.

MÓDULO V — Técnicas prácticas de journaling que funcionan

En este módulo bajamos aún más a tierra. Aquí no hablamos de teoría, sino de formas concretas de escribir cuando quieres profundizar o desbloquear algo.

39. Qué es la escritura automática y cómo aplicarla en tu diario
Escribir sin parar durante unos minutos para sacar pensamientos sin filtro ni corrección. No releer mientras escribes. Dejar que aparezca lo que tenga que aparecer.

40. Cómo aplicar la técnica de las tres páginas en tu journaling
Una forma estructurada de vaciar la mente por la mañana sin pensar demasiado. Tres páginas seguidas, sin detenerte. El objetivo es descargar, no hacerlo bonito.

41. Cómo usar preguntas guiadas dentro de tu diario personal
Introducir preguntas concretas cuando no sabes por dónde empezar. Una pregunta bien formulada abre camino. El diario puede empezar con una sola frase interrogativa.

42. Cómo hacer listas que realmente te ayuden a aclararte
No solo enumerar cosas, sino ordenarlas con intención. Separar lo urgente de lo importante. Las listas también pueden ser reflexivas.

43. Cómo escribir un diálogo interno en tu diario
Plasmar tus dudas como si fueran una conversación contigo mismo. Una parte pregunta, otra responde. Eso ayuda a ver matices que antes no estaban claros.

44. Escribir sin levantar el bolígrafo para evitar el bloqueo
Una técnica sencilla para no quedarte atascado corrigiendo cada frase. Seguir aunque la frase no sea perfecta. La fluidez es más importante que la forma.

45. Cómo replantear una situación por escrito
Ver un problema desde distintos ángulos para ganar perspectiva. Cambiar el enfoque cambia la sensación. El papel facilita esa distancia.

46. Analizar una decisión escribiendo escenarios posibles
Explorar qué puede pasar antes de actuar. Imaginar consecuencias sin dramatizar. Escribirlo reduce la confusión.

47. Escribir la versión más honesta de lo que sientes
Ir más allá de lo políticamente correcto y decir lo que realmente pasa. El diario no necesita filtros sociales. Es un espacio privado.

48. Cómo usar el journaling para calmar pensamientos repetitivos
Utilizar la escritura como descarga cuando algo no deja de rondar. Sacarlo de la cabeza lo vuelve manejable. A veces solo necesitas verlo por escrito.

MÓDULO VI — Cómo profundizar en lo que ya escribes

Aquí el foco está en lo que ocurre después de varias semanas o meses escribiendo. El diario empieza a mostrar patrones y ahí es donde realmente se vuelve interesante.

49. Cómo detectar patrones en tu diario personal
Identificar temas que se repiten y entender por qué. Leer varias páginas seguidas ayuda a verlo. Lo que vuelve una y otra vez merece atención.

50. Cómo releer tu diario sin juzgarte
Aprender a observar lo escrito con cierta distancia. No todo lo que escribiste te define. Cada página refleja un momento concreto.

51. Qué subrayar y qué no cuando revisas tus páginas
Diferenciar lo importante de lo anecdótico. No todo necesita análisis profundo. A veces una frase es suficiente para entender algo.

52. Escribir sobre lo que se repite en tu vida
Tomar un tema recurrente y trabajarlo con más profundidad. Si aparece varias veces, quizá conviene mirarlo con calma. El diario puede ayudarte a hacerlo.

53. Cómo darte cuenta de que estás cambiando a través de tu diario
Observar pequeñas evoluciones con el tiempo. Cambios en el tono, en las preocupaciones, en la forma de pensar. El proceso se ve cuando miras atrás.

54. Usar el diario como espejo realista, no idealizado
Evitar convertirlo en un lugar donde solo te cuentas lo que quieres oír. La honestidad es clave. Sin ella, el diario pierde sentido.

55. Qué escribir cuando te sientes bloqueado
Buscar nuevas entradas cuando parece que todo está dicho. Cambiar el formato puede ayudar. A veces basta con hacer una pregunta distinta.

56. Cómo escribir cuando estás enfadado sin arrepentirte después
Dar salida a la emoción sin que el texto se convierta en un ataque. Escribir primero para descargar. Revisar después con más calma.

57. Cómo escribir cuando estás apático o sin ganas
Adaptar el journaling a momentos de baja energía. No exigir profundidad cuando no la hay. Escribir poco también es válido.

MÓDULO VII — Obstáculos habituales al llevar un diario

Aquí hablamos de lo que casi nadie cuenta: las dificultades reales de mantener un diario.

58. Miedo a que alguien lea tu diario: cómo gestionarlo
Decidir dónde guardarlo y cómo sentirte más tranquilo. Buscar un lugar seguro reduce la tensión. La privacidad es parte del proceso.

59. Vergüenza al releer lo que has escrito
Aceptar que el diario refleja momentos concretos, no una versión perfecta de ti. Lo que escribiste tenía sentido en ese momento. No necesitas juzgarlo ahora.

60. Pensar que no escribes lo suficientemente bien
Romper la idea de que el diario necesita calidad literaria. No es un texto para publicar. Es una herramienta personal.

61. Aburrirte de tu propio diario
Qué hacer cuando sientes que siempre escribes lo mismo. Cambiar el enfoque puede ayudar. Introducir nuevas preguntas también.

62. Sentir que no avanzas aunque escribas
Entender que el journaling no siempre da resultados inmediatos. El cambio suele ser gradual. A veces no lo notas hasta que miras atrás.

63. Falta de constancia en el journaling
Cómo retomar sin castigarte. Un parón no invalida lo anterior. Puedes volver en cualquier momento.

64. Exigirte demasiado con el diario
Evitar convertirlo en otra tarea más. Si se vuelve obligación, pierde sentido. Ajustar el ritmo es parte del proceso.

65. Cuando el diario se convierte en obligación
Detectar el momento en que deja de ayudarte y ajustar el ritmo. No todo hábito tiene que ser rígid

MÓDULO VIII — El diario en distintas etapas de tu vida

El journaling no se vive igual en todos los momentos. Aquí vemos cómo adaptarlo según la etapa.

66. Cómo usar el journaling en momentos de cambio
Escribir cuando todo se está moviendo ayuda a ordenar la incertidumbre. Los cambios generan dudas y emociones mezcladas. El diario puede ser un punto de apoyo.

67. Escribir un diario en una ruptura o separación
Ordenar emociones sin buscar soluciones rápidas. El papel permite decir lo que cuesta expresar en voz alta. Es una forma de acompañarte mientras atraviesas el proceso.

68. Journaling en etapas de incertidumbre laboral o personal
Utilizar la escritura para ganar claridad cuando no sabes qué hacer. Poner por escrito opciones y miedos reduce la confusión. A veces solo necesitas verlo con más distancia.

69. Cómo escribir cuando todo va bien
No abandonar el diario solo porque no haya conflicto. También es útil registrar momentos de estabilidad. Eso ayuda a entender qué te hace sentir bien.

70. Escribir cuando estás saturado de trabajo
Descargar tensión para no acumularla. El diario puede servir como pausa breve entre tareas. No necesitas escribir mucho para notar alivio.

71. Journaling cuando te sientes perdido
Empezar desde la confusión sin necesidad de tener respuestas. A veces el simple hecho de escribir “no sé qué me pasa” ya abre camino. El orden llega poco a poco.

72. Usar el diario cuando quieres empezar algo nuevo
Aclarar motivaciones antes de dar el paso. Preguntarte por qué lo quieres hacer y qué esperas de ello. Escribirlo reduce la impulsividad.

MÓDULO IX — Organización y estructura del diario personal

Aquí nos centramos en cómo organizar el contenido sin volverlo rígido.

73. Cómo estructurar una entrada de diario personal
No es obligatorio, pero puede ayudar tener un pequeño orden. Separar ideas principales aporta claridad. Una mínima estructura evita que todo se mezcle.

74. Añadir fecha y contexto: por qué es importante
Facilita la revisión con el paso del tiempo. Saber en qué momento escribiste algo cambia la interpretación. El contexto aporta perspectiva.

75. Usar títulos dentro del diario: cuándo tiene sentido
No siempre hace falta, pero puede aportar claridad. Un pequeño título resume el enfoque del día. También facilita volver atrás.

76. Cómo separar temas dentro de una misma entrada
Evitar mezclar demasiado sin perder naturalidad. Puedes usar espacios o pequeños subtítulos. El orden visual también influye.

77. Crear pequeñas secciones dentro del cuaderno
Organizar sin convertirlo en agenda. Algunas personas prefieren dividir por temas. Lo importante es que el sistema te resulte cómodo.

78. Usar símbolos o marcas personales en tu diario
Desarrollar un sistema propio sencillo. Un símbolo puede indicar algo importante o pendiente. Son herramientas que simplifican la revisión.

79. Cómo hacer una revisión mensual de tu diario
Mirar atrás para entender mejor el proceso. Detectar cambios y repeticiones. Esa revisión convierte el hábito en aprendizaje.

80. Cerrar un cuaderno y empezar otro sin perder continuidad
Cómo dar por terminado un ciclo. Cerrar un cuaderno también es una forma de reconocer el recorrido. Empezar otro no borra lo anterior.

MÓDULO X — El journaling a largo plazo

Aquí miramos más allá de las primeras semanas.

81. Qué ocurre cuando llevas meses escribiendo
Cambios sutiles que empiezan a notarse. La forma de expresarte se vuelve más clara. También aumenta la honestidad contigo mismo.

82. Cómo evoluciona tu forma de escribir con el tiempo
Menos explicación, más claridad. Empiezas a ir más directo al punto. El diario refleja esa madurez.

83. Lo que aprendes de ti cuando mantienes un diario
Descubrir cosas que antes no veías. Patrones, reacciones, prioridades. El autoconocimiento surge de la constancia.

84. Cuándo conviene descansar del diario
No forzar si no es el momento. A veces necesitas una pausa. El descanso también forma parte del proceso.

85. Cómo retomar el journaling después de una pausa
Volver sin sensación de fracaso. No necesitas justificar el parón. Basta con abrir el cuaderno de nuevo.

86. Qué hacer con tus cuadernos antiguos
Guardarlos, revisarlos o simplemente dejarlos estar. Cada opción es válida. Lo importante es que te genere tranquilidad.

87. Releer años después: qué cambia en la perspectiva
Entender cómo evoluciona la mirada. Lo que antes parecía enorme quizá ahora es pequeño. Esa comparación aporta distancia.

MÓDULO XI — El sentido real del journaling

Este último módulo no busca prometer nada. Solo poner en su sitio lo que puede aportar el diario.

88. Lo que el journaling puede darte de verdad
Claridad, orden mental y una forma de escucharte. No es más que eso, pero tampoco es poco. A veces eso marca la diferencia.

89. Lo que no deberías esperar de un diario personal
No es terapia ni solución mágica. No sustituye decisiones ni conversaciones necesarias. Es una herramienta, no un salvavidas.

90. Escribir como forma de aclarar pensamientos
El diario como herramienta de comprensión. Pensar por escrito es distinto a pensar en silencio. La palabra ordena.

91. Escribir para no quedarte todo dentro
Una vía sencilla para no acumular. Sacar lo que llevas dentro reduce tensión. No todo necesita respuesta inmediata.

92. Practicar journaling sin buscar resultados rápidos
Entender el valor del proceso. No todo cambio es visible al instante. La constancia es más importante que la intensidad.

93. Convertir el diario en parte natural de tu vida
Integrarlo sin que se vuelva pesado. Que escribir sea una opción disponible. No una obligación constante.

94. Seguir escribiendo incluso cuando ya no lo necesitas tanto
Hacer del journaling una herramienta a la que puedes volver. Aunque no escribas cada día. Saber que está ahí ya es suficiente.

Sobre el curso

Cómo usar este curso sin convertirlo en otra tarea

Es fácil empezar con ganas y terminar sintiendo que el diario es una obligación más. Eso suele pasar cuando lo planteas como algo que “tienes que cumplir”.

Aquí no funciona así.

No necesitas completar todos los módulos para que te sirva. No necesitas escribir cada día. No necesitas seguir un orden exacto si en este momento te interesa más un tema que otro.

El curso está para acompañarte, no para exigirte.

Puedes leer un artículo y probarlo durante una semana. Puedes parar. Puedes volver meses después. El journaling no pierde valor por las pausas.

De hecho, a veces las pausas ayudan a ver con más claridad por qué escribes.

Qué necesitas para empezar (y qué no)

Para empezar un diario no necesitas casi nada.

Un cuaderno o un documento en blanco.
Unos minutos de calma.
Y la intención de ser honesto.

No necesitas escribir bien. No necesitas tener una letra especial. No necesitas comprar nada concreto. Tampoco necesitas tener grandes problemas para justificar que empiezas.

El diario no es solo para momentos difíciles. También sirve cuando todo va bien y quieres entender por qué te sientes como te sientes.

Lo único importante es que, cuando escribas, no estés intentando quedar bien contigo mismo. Que no suavices lo que realmente piensas solo para que suene más razonable.

El papel no necesita filtros.

Para quién tiene sentido este curso

Este curso tiene sentido si sientes que piensas demasiado y ordenas poco. Si hay temas que vuelven una y otra vez y no sabes muy bien por qué. Si reaccionas con más intensidad de la que te gustaría y luego te cuesta entender qué pasó.

También tiene sentido si empezaste un diario alguna vez y lo dejaste. O si nunca has escrito pero notas que te vendría bien tener un espacio donde aclararte sin depender de nadie más.

No necesitas estar perdido.
No necesitas estar en crisis.

A veces basta con querer entenderte un poco mejor.

Qué puede cambiar si escribes con constancia

Los cambios no suelen ser llamativos. No vas a tener revelaciones cada semana. Lo que ocurre es más discreto.

Empiezas a detectar antes cuándo algo te está afectando. Te resulta más fácil poner en palabras lo que sientes. Las decisiones pequeñas se aclaran con menos vueltas. Hay menos mezcla mental.

Con el tiempo, el diario se convierte en un punto de referencia. Un lugar al que puedes volver cuando algo se complica o cuando simplemente necesitas ordenar el día.

No resuelve los problemas por ti.

Pero reduce la confusión.
Y eso ya cambia mucho.

Qué es realmente el journaling

Conviene dejarlo claro.

El journaling no es literatura. No es escribir todos los días pase lo que pase. No es tener un cuaderno perfecto ni una rutina impecable.

Es una herramienta de claridad.

Es pensar más despacio. Es concretar lo que antes era difuso. Es separar lo que se estaba mezclando.

Nada más.

Cuando lo entiendes así, deja de imponerte respeto y empieza a resultar útil.

Empieza hoy

No hace falta que termines el curso para comenzar. Puedes hacerlo ahora mismo.

Abre un cuaderno y escribe durante diez minutos respondiendo a una sola pregunta:

¿Por qué quiero empezar un diario?

No lo que suena bien. No lo que crees que deberías decir.

Lo que de verdad te ha traído hasta aquí.

Escríbelo sin adornos. Sin intentar hacerlo profundo. Solo claro.

Esa primera página no tiene que ser perfecta.
Solo tiene que ser sincera.

Y con eso, ya habrás empezado.